Pueblo Chico... Ego grande
El Viernes por la noche empecé lo que sería mi viaje fantástico a las tierras de Rosapulco de las Flores, o Rosarito, para aquellos que no conocen.
Sentí algo de nostalgia por mis viejas andanzas, por lo que primeramente me dirigí al Papa’s. Pass The Curvosier indeed. Estaba medio solo el lugar, pero iba on buisness anyway. Hay que mantener esos contactos... Después de una Pacífico y una amena charla con mis compas los barteneders, decidí que era buen tiempo pa’ irme al Frogs. Es chistoso, que en Tijuana nunca se me ocurriría ni poner pie en este tipo de lugares; pero cuando estoy en mi pueblo se me sale el alma naca que todos traemos por dentro y realmente disfruto codearme con medio Rosarito, teniendo a Thalía y a Paulina Rubio como soundtrack, y como olvidar a 50 cent y Old Dirty Bastard... Como era el aniversario, la cola para entrar estaba de la chingada y yo sin invitación. La verdad no se como, pero he adquirido cierto “street cred” en Rosarito; el caso es que ignoré la fila y con un saludo al de la puerta, pase como si fuera mi casa. Las miradas de “muerete perra” de la gente que seguía en la fila, se me resbalaron. Estaba a reventar el lugar. Me compre una cerveza y crucé el lugar saludando a medio mundo por el camino:
-Que pedo Morra! Donde te metes?
- Y ese milagro!!!
- Uy yu yuy... como ya vivo en TJ!
And so on and so forth, hasta que de repente escuche un grito que hizo que se me helara la sangre
- Aislinn the Albino Bean!!!!!
Volteo... era Anny Manny y su vatillo, el Mario. Unas chelas y conversación acerca de blogs... muy raro; se me hace extraño platicar de cosas que solo suceden en el internet, but it was entertaining. Después de eso me di una vuelta por el segundo piso donde vi el papá de un amigo “making out” con una morra, más joven que yo... y todavía me saluda el descarado, jeez. Alguien me pichó una chela, no recuerdo quien. Baile un poco y volví al primer piso. Allí me encontré con Louie, Mary, Ron, etc., justo cuando empezaba el popurrí de los Tucanes. De allí en fuera, todo fue bailar, tomar y felicidad. Por un momento mis pensamientos ponderaron el porque de mi cambio de hogar. Más tarde en los tacos, lo recordé. Los gringos me cagan! En realidad los odio. Vienen a México a hacer y deshacer; y lo peor de todo es que piensan que tienen derecho a opinar. Se piensan la autoridad de todo. Hasta en el tema de los tacos. Una de estas criaturas empezó una discusión con Louie acerca de los mejores tacos de Rosarito; pero con estas gentes no se puede hablar, así que Lu abandonó el intento, pero esta bestia seguía, blah blah blah blah, y cuando ya me tenia harta; de la manera más calmada le dije:
- Hey, calm down... cool it.
- SHUT UP BITCH... I AINT TALKIN’ TO YOUS
Todo esto, por unos pinches tacos. No deja de sorprenderme la estupidez de los gringos, y más de los pochos. Una de las amigas de este sonzo vino a preguntamer “what happened sweetie?” y le dije: “your friend called me a bitch”. Entonces se empezaron a pelear entre ellos, hasta que el vato se sintió tan zorreado que acabo afuera del lugar, comiendo solo como un perro.
Rosarito es un trailer park bizarro gigante y admito ser parte del trailer trash que de allí emana; pero no mames, eso fue demasiado. I decided it was time to go to bed. Eran como las 4.
Mi madre me despertó a las 8 am para que desayunará con ella, después de eso ya no pude dormir. Lave ropa, comí decentemente (cosa que desde que vivo sola no hago), y platique con mi hermano. Más tarde fui con mi padre a los yonkes a buscar una parte para mi carro. En el camino platicamos de todo y de nada. Le comente lo del señor que vi en el Frogs la noche anterior, y me dijo que en efecto “Los Judiciales tienen sus groupies”.
Ya con mi carro reparadito regrese a mi casita. Hice el intento de salir esa noche. Fui a la cervecería, pero en realidad no estaba de humor. Me dio mucha hueva, así que a dormir!
Next morning. Abrí un ojo y la luz que entraba por mi ventana era naranja. Pense “deben ser las 5.30”. Dormí un rato más. Abrí el otro ojo y la luz era roja; se me hizo raro.. vi el reloj y eran las 3 de la tarde. Me puse algo de ropa y me asome; de repente caí en cuenta que no me había confesado en más de diez años. El cielo estaba rojo... this must be the apocalypse!
Not quite. Pero todo San Diego estaba en llamas.
Solo salí a hacer el mandado. El tono del cielo no me inspiraba a tratar de hacer otra cosa. Pasé un Domingo muy cómodo en mi casa. Renté “The Hours” porque no la había visto. There is a lot of unsexy lesbian kissing in that movie. No obstante, me gusto. Cuando terminó, lloré un poco. Le di las buenas noches a Roxy y me fui a dormir.
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