martes, octubre 07, 2003

The Infamous Opium Den Madame
Los preparativos empezaron desde el viernes; fui a san diego a comprar supplies para los jello shots, y a comprar comida pa’ Roxy. Le compre una comida disque muy sana, 100% natural, lastima que a la Roxy solo le gusta el junk food... no se quiere comer sus fancy croquetas, pero ya se acostumbrara.
Sabadito intente levantarme temprano, más no pude. Mi cama es el paraíso escondido dentro de mi casa; que me mantuvo presa hasta las diez de la mañana; aunque debo admitir que hubo un pequeño escape como a eso de las siete y media para alimentar a la inquilina apestosa.
Hice mis gelatinitas, y seguí alimentando la sandía con vodka. Fui a la calle para recoger lo que faltaba para ambientar. Más tarde llegó mi familia a la casa a visitar y mi padre exclamó que parecía burdel... so I thought “my work here is done”

La luz roja ya había impregnado la sala cuando llegó el primero... como a las doce ya había la mitad de los jello shots. El alcohol y la música (thanks to Verdette y Ricardo, el duo dinámico Combotronic) ya fluía por las venas de todos. El olor a bosque también era muy fuerte; tanto que mi sala parecía llena de niebla. Entre el humo y las risas, distinguí un reflejo extraño en la puerta que daba a la calle: códigos...
Salte como nunca en mi vida y refundí cualquier sustancia cuestionable debajo de quien sabe donde. Llego el oficial.

Ash: Buenas noches, en que le puedo ayudar oficial (sorisota plástica)
Chota 1: Puede bajarle a la música.
Ash: Si claro, que sucede
Chota 1: Queremos escuchar una discusión allá abajo.
Chota 2: (entrando a casa) apague la música! Su vecino le está pegando a su mujer....

Sin pensarlo les indique por donde era, no si antes recibir una mirada rara del oficial después de olfatear el ambiente. Creo que la luz roja y el humo, no ayudaban. Aquello parecía opium den; pero en fin, no venían a eso.
Aquí lo chistoso es que yo un par de horas antes había bajado con la vecina, a invitarla a que subiera a la fiesta. Espero no haber tenido algo que ver con que se la sonaran. Lo bueno es que el pansy ass husband ya esta en el bote y los policías que se lo llevaron no lo trataron muy bien que digamos. Who knew I would ever be in favor of police brutality...
La policía se fue. La música siguió. Los jello shots se acabaron, and a fun time was had by all.
Too bad you missed it.

No hay comentarios.: