De Vauqeros e indios
No sé ni que día es.
Amanecí en una cama que no era la mía.
Pase todo el fin de semana en Rosatlan.
Mi ropa, mi perra y mi vida aun siguen allí.
No aguanto un minuto más viviendo en Tijuana. Ahora doy mi “two weeks notice”.
I love Rosarito. He pasado estos últimos fines de semana por allá, tirada en la playa con mis amigas. Lo he decidido, regreso y pronto. Quiero pasar estas ultimas semanas que me quedan, antes de mi partida, sin stress, con una cerveza en la mano y una sonrisa en los labios, las 24 horas del día.
Ya conseguí trabajo en Rosarito, pero de eso luego les platico. Vamos a lo bueno... el aniversario del papas.
Me fui con mi disfraz mamoncito de vaquerita. El punto de encuentro fue en casa de mis papás. La Wera, Martini, Kenia (la única india) y yo, cheleamos a gusto mientras nos terminábamos de arreglar.
Como a las nueve, habló el Pelos para ver en donde andábamos, porque ya se estaba desesperando. Nos tardamos mas de la cuenta para la arreglada, cause we are chicks.
Llegamos con Lore, a su tienda, y allí estaba el Pelos con su copita de vino y su disfraz de rancherito. El Louie se miraba muy chistoso con sus botas vaqueras.
En total debíamos haber sido como nueve personas, y como había un putamadral de gente, todavía ni entrábamos y ya nos habíamos separado.
Debido a que la Wera es muy astuta, entramos super rápido, y como el Pelos es muy ágil, el alcohol fluyó a pesar de las multitudes en las barras.
La Wera se subió al toro mecánico y acabo con un moretón en la ingle... pero el toro no logro tumbarla. Baile con mis amigas en la arena, mientras el Pelos conseguía más tragos.
No recuerdo como es que sucedió, pero de repente la Wera y Martini se nos perdieron.
No pude encontrar de nuevo a nadie en toda la noche. Al final solo éramos el Pelos y yo. Después de como dos horas de dar vueltas, y después de varias cervezas, decidí ya no buscar a nadie y mejor divertirme.
Las 2 de la mañana me encontró, bailando tambora en el segundo piso... si, yo... bailando tambora... me deje llevar por el disfraz y por mi hebilla de espuela. Ni pedo.
Como a las 4 de la mañana nos sentamos para descansar un rato y mr. Furry Ass se quedo dormido... encima de mí. No podía ni moverme, I guess all that hair on is ass makes him heavy. Ya empezaba a cabecear yo también, cuando sonó mi teléfono... era una voz moribunda...
-Ash... sta que contestasssss... stamos nel carro dompeadas... ya vamonos.
Era la Wera. Resulta que Martha y ella tenían como hora y media dormidas en el carro tratando de localizarme por celular.
Le pellizqué la nariz al Pelos para despertarlo.
The whole night of drunken debauchery and sex in broom closets had ended.
Llegamos a casa de mis papas como a las 4.30 ó 5.
La Wera y Martini durmieron en la cama, y Pelos y yo en el piso... Así es... lo metimos a escondidas; pero había tanta gente que se quedo a dormir, entre mis amigos y los de mi hermano Booger, que creo que mis papás ni lo asimilaron. A parte ya habíamos decidido, que si nos torcían los presentaríamos como “Pelos, nuestro amigo gay”.
Mi papá nos hizo chilaquiles a todos el día siguiente y luego nos fuimos a la playita. Pasamos casi todo el sábado, acostadas en la arena y envueltas de sol, la Wera, Kenia and yours truly.
Cuando pasas toda una noche tomando y te pega el sol, tus poros empiezan a destilar algo que yo llamo Eau de Wino... ese olorcito a alcohol del mas barato, mezclado con sudor y quien sabe que otras cosas. En cuanto me llego el primer whiff de Wino, corrí al agua y a pesar de que estaba increíblemente fría, me metí.
Eau de Wino completamente desaparecido y remplazado por olor a sal, con bloqueador.
Cuando bajó el sol regresamos a casa. Todo mundo se bañó porque iríamos a otra fiesta. Kenia fue a su casa a “bañarse” y no supe de ella hasta el día siguiente, porque le ganó el sueño. La Wera se aventó otro all nighter... and me? Tuckered out and in bed by 1 am.
Soñé muy feo. Soñé que se había muerto mi mamá... creo que me estaba aventando un guilt trip desde mi subconsciente, because of all the partying. She can be pretty good at that, all that irish mother guilt and stuff.
El calor del medio día me despertó, con el sudor escurriendo en la frente y la parte baja de mi espalda. No sé sí por la temperatura o por el sueño. Me prepare un english muffin tostado y un café. Vi la tele un rato y me preparé para ir a la playa de nuevo. Es mi firme propósito ir todos los días que pueda a la playa.
De nuevo me acompañó Kenia, pero también iban Mary y la Ninis (mi ahijada). Igual de fría el agua, pero la sentí más rica porque no estaba tan cruda.
I usually hate sundays, pero este rifó. Adquieres una extraña energía del sol y la sal; me sentí muy tranquila el resto del día.
Acabé el domingo sentadita en la tienda de Lore, comiendo pizza y tomando cervecita.Estoy cansada, pero lista para irme a Rosarito de nuevo el viernes.
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