jueves, noviembre 06, 2003

Si alguna vez me ven en la calle, en mi carrito, por favor, no me volteen a ver, sobre todo si vengo con las ventanas abajo. Mi carro es mi santuario. Allí dentro nadie me puede ver. Es más sagrado que la regadera. Allí si te admitiré que en realidad me gusta Dashboard Confesional y Robbie Williams. Hasta los cantare... out of key and at the top of my lungs, I might add.
I will swerve in and out of traffic like I was muthafukin’ race car driver (you know, if race car drivers drove Geo’s). Allí Snoop Dog y Missy Elliot me alivianan el stress del tráfico.
Coqueteo con los demás conductores en los altos. Juego carreras con otros zapatitos. Me hago ojitos en el espejo retrovisor y admiro mis cualidades como maquillista. Me estaciono en lugares indebidos. Recojo a los mormones... de esos que andan siempre uno güerito y uno prietito, y les doy aventones; pero les advierto que se guarden sus panfletitos para gente que sí los leerá.
Adentro de un carro, fue la primera vez que le dije a alguien que lo amaba.
Here in my car I feel safest of all... indeed.

No hay comentarios.: