jueves, mayo 13, 2004

Oh the woes of working in the maquila industry
No se que me tenga más encabronada, el hecho de que corrieron a una de las negritas chingonas de American Idol (ya ni pena me da admitir que lo veo, la neta) o, que la de recursos humanos, among other things, me dijo que ya no “use el chat por favor”, refiriéndose al messenger, obviously.
What the hell?... ok, ok... la discreción nunca ha sido uno de mis puntos fuertes... nunca disimule que usaba el messenger, but it’s not like I was abusing it either... aquí el pedo es que debido al orden de la oficina, todo mundo puede echar un vistazo a la pantalla de mi computadora; y como estamos uno encima del otro, el ruido que hago al escribir rápido(tiki tiki taka taka), se escucha desde cualquier rincón de la oficina. As if my incessant giggling wasn’t enough. Según ella, eso esta causando “inconformidades en la oficina”. Por favor!
I have cero privacy. Comparto teléfono con la de recursos humanos. Cuando hablo con los clientes, se escucha la música de la recepcionista, las risas del ingeniero, etc en el backround (I was actually told once to call back when it was less noisy, seriously)... y si les digo que se callen a la verga, luego se encabronan.
Y lo peor del caso es que he trabajado en situaciones peores, en cuanto a logística... pero como a esta bola de cabrones no los aguanto, estas pequeñas molestias agravan la situación.
Pero, who am I kidding, la gente que me conoce sabe que me encanta y es más, necesito algo de que estarme quejando. I need something to divert all my negative energy towards... si no, mi vida no tiene sentido. La comidilla de todos los días, no?
Por lo pronto, le di por su lado a la de Rec. Humanos y me la estoy llevando tranquila. No tiene caso quejarme y decir, “es que fulanito y menganito también chatean y llegan tarde, bla bla”... eso me da hueva, a parte que nunca me ha gustado ser pone dedo. Lo que haga la demás gente en su escritorio o con su tiempo dentro del jale, is their own business. I really could care less... but that doesn’t seem to be the case with the rest of the people here.
Que pinche necedad de quedar bien con el jefe, quemando a otra raza... nunca he comprendido esa mentalidad.
Desde que entre aquí hace un año, esta raza me echaba el evil eye. La de Rec. Humanos se salía de la oficina para hablar “en privado” con el gringo y me sonreía cuando regresaba; la recepcionista y ella misteriosamente se callaban cuando entraba a la oficina... cositas así. But hey, it’s been a year, and I’m still here bitches!
Por más que la gente trate de quemarte, si haces bien tu jale, no tienes nada de que preocuparte. That is something that I learned early on in my working life. So I don’t let little things like that faze me... but I would love it, if could just shut the door and forget about them... instead, I have sit at my desk, right next to these two witches in business casual.
They are so not getting a Christmas card from me.

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