lunes, abril 12, 2004

We gonna sip Bacardi like it’s yo’ bithday
Es lunes y leo en todos los blogs que vacaciones esto, vacaciones lo otro... pues yo no. A mi no me dieron vacaciones. Tengo un pinche jefe judío que no nos quiso dar más que dos horas del viernes (nos dejos salir a las 3), y eso solo porque le dije *the natives are restless*... I just keep thinking: september, september... it will all be over in september.

Y pues allí viernes, yo, toda triste y amargada porque todas mis amigas estaban de vacaciones, y yo trabajando como burra, cuando mi roomie dice “tengo un vale para una botella en X bar, deberíamos ir”... free booze always makes me happy.
Decidimos hacerlo un girl’s night out, y vamos toda la parvada de viejas a chupar whisky gratuito en cierto club de baile. Iba mi roomie, soffy, amiga de roomie más hermana and yours truly. Dressed to the nines of course. We thought it would be fun, since it was salsa night at the place, to dress up all girly, taconcito, maquillaje y todo. I mean, we were beyond ghetto fabulous... we were bughetto fabulous.
El lugar era uno de esos antros donde tienen instructores y te *enseñan a bailar*. Después de media botella ya todas nos soltamos bailando en la pista; digo, no había nadie más en el lugar más que los instructores y los meseros... tal vez porque era viernes santo, pero de cualquier forma nos divertimos. Llegó el punto donde estaban bailando hasta los meseros y las cajeras; y no quedaba una gota de whisky en la botella.
Salimos del lugar quien sabe a que hora y entramos a otro bar de por allí cerca, a seguir bailando y a tomarnos unas cervezas. No pasamos mucho tiempo allí, porque estaban cerrando.
Rumbo al estacionamiento escuche una vocecilla que dijo: Vamos a las Pulgas!!...

A las Pulgas?
Nunca había ido, so I said, why not?

Because the bar is always open and the time is always right
If God’s good word goes unspoken, the music goes all night


Como yo era la más sobria, me cedieron las llaves. Quick stop for a hot-dog, disque pa bajar la peda, pero yo ni comí, traía un buzz demasiado rico como pa querer bajarle.
Llegamos al lugar. Pagamos el cover de veinte pesitos.
Primero dimos una vueltecilla a ver las diferentes areas. Decidimos tomar una mesa en el area “disco”... or whatever the hell it was... la verdad, solo recuerdo un disco ball y que estaban pasando 50 Cent... compramos una cerveza y nos pusimos a bailar, pero rápidamente subió un guardia a la pista a decirnos *nou botels on di dans flour*.
Nos sentamos a seguir tomando... cayeron muchas invitaciones a bailar, pero la neta nos vimos muy cohibidas. Ni una se animo, pero por lo menos eran persistentes los muchachos; y había de todo, desde el típico tijuanaero bota picuda, tejana, bigote y diente de oro; el llantero y hasta un vatillo con su camiseta de Sum41 y los pelos parados. En eso, llego un muchacho de lentes
*Me puedo sentar en su mesa*
Nadie le dijo que no. Era Camilo el colombiano. Chistosito el muchacho. Nos confesó que era su primera vez en Tijuana y que sus amigos de San Diego lo trajeron, solo que ellos estaban bailando en el área ranchera, pero el se salió a dar la vuelta.
Se veía muy inocentón el morro; pero de inocente nada más la carita tenía. Muy platicador el muchacho. Bailó con todas y nos dio su teléfono para que lo contactáramos y lo lleváramos a pasear. Nice kid.
La bailada y la pisteada siguió y siguió. Decidimos irnos mientras una aun podía manejar.
Que placer fue quitarme los pinches tacones a las 5.30 am y deslizarme bajo las sabanas totalmente ebria.
Good times.
Got up late on saturday. Had a good breakfast, took a shower and got ready to do it all over again; pero ahora en Rosaro. Not as much fun.
Mi comadre estaba enferma, así que salí con la novia de mi hermano y sus amigas. Karaoke, Frogs, Papas. Pocho, hoochies.
It’s was like watching national geographic. I swear. The mating rituals of the urban baboon.
Ya casi al final de la noche, se pelearon un par de pochas. I have never seen to people so pissed off at each other. I mean, it happened right at my feet, so I had a pretty good view of the whole debacle. Tomo 2 cholos grandotes y tres guardias para separarlas. The Albino Bean was more stunned than impressed, but I can understand why some people like to see that; just the rawness of it all. One girl was pinned to the floor by the other one, who was pounding her with her fists. It was just a mess of hair, nails and limbs everywhere.
Oh the things that I saw at Papa’s and Beer. At about 4 am I decided to go home, wash my eyes out and go to bed.
El día siguiente, paella y alcoholitos con mi familia.
All in all, I can say that I had a pretty good time, but I’m so damn tired. Creo que me tomaré unas pequeñas vacaciones de Rosarito, pero solo por un rato.

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