jueves, abril 15, 2004

I demand service
El miércoles pasado, tenía intenciones de ir al cine con mi amiga Soffy; pero después de intentos fallidos en dos cines, decidimos que ir al cine en miércoles realmente vale verga. No lo vuelvo a hacer.
Convencí a Soffy que la mejor opción sería rentar una película, comprar unas cervezas y disfrutar de una agradable tarde en mi casa.

-Vamos al Blockbuster

Ándale pues. Allí vamos al pinche Blockbuster, del Blvd. Salinas para ser exactos.
Llegamos al lugar este, atascado de gente. Empecé a dar vueltas por los “estrenos”, que de estrenos no tienen ni madres. Tienen puras películas de hace dos años.
La selección, malísima, puras películas de huevas. Aun así, encontramos algo para rentar. Solo que no estaba la película en el estante.
Le dije a Soffy que fuera a preguntar en la caja, si en efecto tenían la película (X), mientras yo escogía una película (Y), por si no tenían la otra.
Alcanzo a Soffy con segunda opción en mano, y esperamos mientras buscan la otra.
La morra que nos atendió no ha de haber tenido más de 16 años... tenía cara de pez fuera de la pecera: ojos inflados, mirada perdida y respiraba por la boca.
Regresa con la película, la registra y me quita de las manos la segunda opción; y antes de que yo le dijera que no la quería, la pinche vieja ya la había marcado.

-Esa no la queremos.

En lo que le explicamos nuestra táctica de película X y película Y, ella abría la boca cada vez más, como si le ayudara a entender mejor. A fin de cuentas, a pesar de que dejo caer la quijada casi hasta el piso, no entendió ni madres.

-Es que ya la marque, y el sistema no me permite quitarla.

Después de una alegata, Soffy le dijo que si ese era el caso, que entonces borrara la cuenta completa y empezáramos de nuevo.

-No puedo, luego me sale mal el corte oiga

Yo ya estaba desesperada de la pendejez de esta chamaquita y le dije que le hablara al gerente para que le firmara un papelito o algo, para resolver el punto del mal corte.
La morra, cerró la boca y se fue en busca del gerente.
Llega con un amiguito de ella, tal vez de unos 17, 18 añitos, con frenos y acné. Pensé que este morrito le iba ayudar con lo de la cuenta... pos no, este pinche pimple faced mofo resultó ser el maldito gerente.
Mientras la morrita-boca abierta le explicaba lo que pasó, él revisaba la cuenta en la computadora. Le confirmamos lo que decía la chamaca, pero no nos volteó a ver y ni nos dirigió la palabra.
Se fue por aproximadamente 5 minutos, mientras Soffy y yo hablamos de pendejada y media.
Regresa el teenage-manager y sin voltear a ver a Soffy (que era la de la membresía by the way):

-Mire, le vamos a borrar la cuenta, pero quiero que sepa que es la ultima vez que le hacemos un crédito....

Ya lo demás no lo escuchamos porque Soffy lo interrumpió:

-Un crédito?!!! Si yo no le estoy pidiendo que me de ningún crédito. Aquí los del error fueron ustedes....

Interrumpe el teenage manager from hell:

-Pues sí, pero el sistema no nos permite borrar, y además si usted trae una película al mostrador es porque la quiere rentar, bla bla bla.

The Albino Bean was getting mad, pero no dije nada, y luego este pinche mocoso dijo algo, que hizo que me hirviera la sangre:

-No es mi problema.

By this point I was ready to tear him a new asshole...

-¿Cómo que no es tu problema?!!! ¿Qué no trabajas aquí?!!!....

La sarta de majaderías que seguían no las escucho por me interrumpió y levantándome la voz, este pinche escuincle pendejo, que de seguro ni se limpia la cola solo me dijo:

-RESPETAME COMO YO TE ESTOY REPETANDO, SI?

Como en las tiritas de Condorito, me fui para atrás.
Después de decirme eso, se largó quien sabe a donde y era tanto nuestro grado de shock, que nos quedamos como la morra que nos atendió al principio... con la boca abierta.

Shit... I mean, it was so unfuckingbelievable that I had to laugh. I laughed my ass off all the way to the car. What else could I do?

El día siguiente, quise regresar la película y buscar al gerentillo este y ensartarle el DVD por la cola, junto con unos folletos de customer service, pero Soffy ya la había entregado. Me quedé con las ganas... and it’s too bad too, because this pint size mofo, was treating us like he was doing us a damn favor... y ese, es el pinche problema. La gente que tiene trabajitos donde tienen un poquito de contacto con el público, siente que nos están haciendo un pinche favor en atendernos... well I’ve got news for you, you pimple popping teenage managers of the world... you don’t need to do me any favors, you need to do YOUR FUCKING JOB.
Don’t give me any sass, no me pidas que te respete. Cállate a la verga y haz tu pinche trabajo.
Que te caló lo que te dije? Pues ni modo cabroncito. Te lo tragas y me sonríes, porque soy el cliente y siempre tengo la razón. Aunque te esté diciendo que lo blanco es negro, tengo la razón.
Y si al final te digo que te vayas al diablo, espero que me digas:

- Si señorita, muchas gracias.

Is that to much to ask for?

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